La coreografía, diseñada a partir del abrazo de la pareja, es sumamente sensual y compleja. La complejidad de los pasos no hace a la expresión o a lo que se quiere trasmitir durante el baile. Se trata de expresar un sentimiento pleno de sensualidad, donde lo primordial no son sólo los pasos o las figuras que hacen los bailarines con los pies. Todo en la danza del tango está unido, las miradas, los brazos, las manos, cada movimiento del cuerpo acompañando la cadencia del tango y acompañando lo que ellos están viviendo: un romance de tres minutos, entre dos personas que a lo mejor recién se conocen y que probablemente no tengan una relación amorosa en la vida real.
El tango trasciende y llega al corazón de los que contemplan a los bailarines, gracias a los sentimientos que ellos ponen en el baile y obviamente a la calidad de sus coreografías. Cada estrofa musical, cada pasaje, cada tango tiene distintos momentos, no se puede bailar un tango completo siguiendo un patrón de conducta idéntico para toda la melodía. Hay cadencias tristes, alegres, sensuales o eufóricas, finales silenciosos o grandiosos, música in-crescendo o música in-diminuendo, solo expresa sentimientos y estos son los que los bailarines transportan a sus pies y a todo su cuerpo.
El curso ofrece una visión amplia del sentir del Tango, la cultura, la historia que lo respalda, la sociedad de la época que lo vio nacer, el desarrollo a través del tiempo y que cerca está todo esto de nosotros, a ritmo del maravilloso compás del 2/4.
Ademas un dia al mes los alumnos tienen la oportunidad de asistir a una Milonga. (La milonga, entendida como lugar en el que se baila indistintamente tango y milonga, suele situarse en el salón de un club o cualquier otro lugar destinado a ese fin.)